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30 de agosto de 2014

Licencia para citas (#6) de Susan Hatler

Licencia para Citas (6# Mejor una cita que nunca) de Susan Hatler:




Tenía muchas ganas de volver a leer a Susan Hatler. Me encantó la novela de Chris y Gina, "Verdad o reto", y aprovechando que Amazon regalaba "Licencia para citas", a por él que fui. Licencia para citas es el sexto libro de esta serie. Supongo que si leyera la serie en su orden correcto me emocionaría al leer sobre los personajes secundarios, porque cada pequeño detalle sería como reencontrarme con ellos. Aun así, es una de esas series que se pueden leer de forma independiente. Y eso he hecho.


Ya he leído Licencia para citas, la novela que cuenta la pequeña y bonita historia de amor de Paul y Kaitlin. Y me ha gustado, obvio. Sabía que me gustaría.

No la he leído buscando una historia de amor épica. Sabía que no la encontraría. Pero en estos momentos solo me apetecía reír. Después de todo, un poquito de felicidad no está nada mal, ¿verdad? Aunque debo admitir, que no he reído tanto como esperaban. Me han faltado muchas cosas como para poder considerar la historia de Paul y Kaitlin especial.

He reído durante esta lectura, es cierto, me ha gustado esta novela, sobre todo, he apreciado su buen rollo, su frescura y su toque de comedia romántica. Me ha gustado descubrir a Paul y Kaitlin, y como no, me ha gustado su historia de amor. Pero también he salido  decepcionada. Esperaba más de Licencia para citas, lo admito. La historia de amor de Chris y Gina fue muy bonita y me chiflaron ellos, y esta novela no ha estado a la altura, y los protagonistas igual. Chris y Gina dejaron el listón alto.


Esperaba más de esta historia de amor y de sus dos protagonistas. Tenía expectativas un poquito más altas sobre esta novela y no se han cumplido. Creo que es una perfecta lectura veraniega, divertida, predecible, romántica, sencilla, bonita. Con una pareja con química. Pero podría ser una historia mucho más... más todo.

Para empezar, se me ha hecho corta esta historia. Creo que Paul y Kaitlin pedían a gritos más páginas. Me habría gustado poder ver más de los dos. Solo tenemos la primera semana de sus vidas que comparten juntos, y me he quedado con ganas de acompañarlos más tiempo. De conocerlos más. De que hubiera una grandiosa declaración de amor entre ellos. De más escenas y más momentos. Más Paul y Kaitlin.

Pero también hay un aspecto muy positivo. La historia de amor de ambos es bonita, como no. Paul y Kaitlin son una pareja llena de química. La atracción entre los dos es palpable y la conexión también. Me ha gustado mucho la pareja que hacen. Son una monada juntos. Tan dulces, cómodos y naturales. Son tal para cual. Se entienden mucho, se atraen de una forma dulce y sensual, y comparten muchos momentos. Lo mejor de su historia de amor es que, a la vez que se enamoran, se van haciendo amigos. Y esa amistad, está cargada de una sensualidad muy natural, pero también de una gran ternura. Los dos comparten risas, y hablan, pero hablan de verdad, sin defensas. Son dos personas que se atraen, que se miran, que se escuchan de verdad. Que se paran a conocerse el uno al otro. Y que de vez en cuando, se toman de la mano, se besan, y se dejan llevar por esos toques naturales, pequeñas caricias sutiles.

No hay sexo, cosa que ya sabía de Susan Hatler, es una autora que no escribe escenas de sexo, y bueno, por una vez se agradece. Como sus novelas son cortas, introducir sexo en sus historias de amor, solo precipitaría las cosas, así que agradezco que Susan no tire por lo fácil y por lo típico. 


Paul y Kaitlin me han caído muy bien. Son dos buenos protagonistas, aunque he echado en falta leer el punto de vista de Paul.

Me ha gustado conocer a Kaitlin y Paul, aunque no me he enamorado de ninguno de los dos. Pero me han caído bien, he reído de risa y ternura con ellos, y aunque predecible, su historia ha sido muy natural.

Paul es un chico... misterioso, que tiene un secreto, pero no un secreto oscuro de esos que tanto se llevan últimamente. No, el secreto de Paul se va intuyendo más y más por todas las pistas que deja caer Susan y no es una cosa grave ni nada. Solo me gustaría saber por qué Paul lo llevaba como un secreto...




Paul es un chico divertido, espontáneo, atento, cariñoso. Su dulzura y su sinceridad, y esos ojos azules suyos enamoran a Kaitlin. Y Kaitlin es una pelirroja bonita, práctica, amigable, natural. Kaitlin cautiva a Paul con esos tirabuzones suyos y con esa dulzura y esa emotividad que esconde y refleja en cada suspiro. Los dos son una monada y juntos hacen un pack bonito y natural.



Me ha gustado la historia personal de Paul, esas cosas que le definen y que no duda en contarle a Kaitlin. Y lo mismo con Kaitlin. Me ha gustado lo que escondía esta chica, y la química que compartía con Paul. Sus escenas juntos estaban llenas de simpatía. Quisiera más de ambos, como personajes y como pareja, porque acabar con un "te amo" tras una semana de conocerse me pareció precipitado, pero bueno, es lo que hay. Su historia juntos no es imperfecta, pero no está completa. Paul y Kaitlin podrían haber compartido más y habernos enseñado más de su historia juntos, de su vida. 

No puedo decir que todas las escenas de esta novela me hayan parecido imprescindibles, y eso va por los chicos con los que Kaitlin pierde el tiempo teniendo citas cuando solo quiere estar con su Paul. Esas citas falsas no significaban nada, y las primeras eran incluso cómicas, pero llegó un punto en que yo solo tenía ganas de que Kaitlin ganara la apuesta a sus amigas y se dejara de tonterías, y pudiera dedicarse a remodelar su casa con su chico, Paul. Las escenas con Paul, no las cambiaría, esas no son prescindibles, obvio.


Los personajes secundarios, todos ellos amigos de Kaitlin, o chicos para citas falsas con Kaitlin, pues han estado bien (aunque Brian era idiota). Pero ninguno me ha despertado una gran curiosidad. Ellen, Kristen, y Ginger, son simpáticas y muy entrometidas. Supongo que las tres tienen historias sencillitas y divertidas, pero no tengo prisa por descubrirlas, no siento esas ganas locas de saber cómo fueron o cómo van a ser sus historias de amor.


Susan Hatler me ha divertido con sus letras. Me encanta la espontaneidad de sus letras y la sencillez de sus historias de amor, ese toque de comedia y frescura. En eso no me quejo mucho, aunque esta vez, no haya logrado que me enamore.

Licencia para citas ha sido una lectura fresquita pero imperfecta y he echado en falta esas mariposas y ese flechazo. He echado en falta a Gina y Chris. En comparación con la de ellos, esta es una historia un poco sosa y predecible. 


La traducción no es perfecta, tiene fallos un poco tontos. No me he quedado sin entender nada pero, se podría cuidar más la traducción.


¡Besos!
Mire – Mayu.


Rasguños en la Puerta #1 de Melisa S. Ramonda

NO-RESEÑA DE RASGUÑOS EN LA PUERTA (RELP #1) DE MELISA S. RAMONDA:




Otra vez me rindo con una novela. ¿Soy quisquillosa? Sí. Pero ¿para qué leer algo que no te está robando el corazón?

Con Relp traté de no rendirme porque fue un regalo temporal de Melisa S. Ramonda en Amazon, sobre todo, porque conozco vía Facebook a su autora. Vale, no la conozco mucho, pero sé que es cariñosa, simpática, positiva, amable, y sincera, incluso si no gusta. También sé que además de escritora es ilustradora, y suele compartir fotos de adorables perros y lobos para dar los buenos días. Es una argentina muy afectiva. Y me cae muy bien, punto. Y por tanto, quería que la SERIE Relp me gustara, quería adorar esta primera novela suya, la que da voz a Johanna. Quería enamorarme de sus personajes, de sus historias. Quería amar Rasguños en la puerta para poder adorar Humo entre los árboles, la novela donde Melisa da voz a Nikolai.


Pero no ha sido así. No he disfrutado de Relp. A ratos me enganchaba a la novela y me parecía entretenida o lloraba por la tristeza y el desconsuelo de su trama, o se me subía el corazón a la garganta por la tensión o el miedo. Pero no había más, mi corazón no estaba 100% involucrado con lo que estaba leyendo y muchas veces me costaba cogerle el hilo y disfrutar. Simplemente, me aburría. No disfrutaba de la trama, y los personajes no me tenían enamorada, así que era difícil animarme a seguir con la lectura, motivarme. Leer debe ser un disfrute para los sentidos, y a veces, que una persona te caiga muy bien, no pronostica que vayas a amar sus obras. Yo no me he enamorado de Relp. He sido muy cabezota con esta lectura, porque de verdad quería que me gustara lo que se escondía entre sus páginas. Pero no ha sido así.




Soy una romántica soñadora aunque a veces me sienta muy cínica. Me gustan las novelas que rebosan amor y dulzura. No necesito mil escenas de sexo (eso no es sinónimo de amor), tampoco necesito que se amen nada más conocerse (eso no es real), pero necesito que haya química entre los protagonistas, una atracción innegable que rebase los sentidos, que sea física y emocional. Y eso en Relp, obviamente, no lo he encontrado.

>> Para empezar, por un detalle del que yo no sabía nada antes de comenzar esta novela. Nikolai, el protagonista, pierde a su esposa Anya durante el transcurso de esta novela. Ese matrimonio ya estaba roto antes de que los felinos mataran a Anya. Pero aunque Anya ya no quería a su marido ni a sus hijos, Nikolai si la seguía queriendo a ella. Eso fue un gran golpe, fue algo con lo que no contaba. Es un tema muy delicado. Así que, era difícil que entre Johanna y Nikolai pudiera surgir algo, pero, si en el fondo eran almas gemelas, el amor les encontraría de alguna forma. Y no hay que olvidar que la historia de Nikolai con Anya se sustentaba en la mentira y en la falsa confianza. En cambio, dadas las circunstancias, entre Johanna y Nikolai nunca podría haber máscaras. Pero aun así, el amor no llegó. Johanna y Nikolai no se enamoraron, no se sentían atraídos, pero hubo algunos momentos ya llegando al final del asedio, en que, como lectora, ambos me confundieron. Yo seguía sin ver química entre los dos, pero... encajaban, a su manera, y tenía sentido que su amor fuera solo afecto y protección. Pero eso era bastante. Y después, todo fue tristeza, y desconsuelo. Y contradicciones. Ambos mandaban señales equivocadas. Johanna afirmaba estar muy enamorada de su hombre lobo y Nikolai, el ruso de esta historia, visto a través de los ojos de Johanna, parecía amarla. Y después se descubre que no. Nikolai seguía sin ver a Johanna. Seguía sin sentir nada por ella. No importaba que Johanna se jugara la vida por él, que se entregara en cuerpo y alma a Mirko y Sasha, que fuera tierna y toda una heroína. No importaba que le abrazara con ternura. Nada enamoraba a Nikolai. Y después, hay un lapsus de dos años, y... ¿allí Nikolai ha empezado a enamorarse de Johanna? No me lo creí, ya no. Y me dio rabia, porque Johanna sufre mucho por él, y él no era capaz de amarla. Y siempre se excusaba en su amor por Anya, y en que no era moral amar a alguien tras enviudar recientemente. Obviamente, es complicado volver a amar tan pronto, y se da raras veces, pero lo vivido entre Nikolai y Johanna no fue normal, y a situaciones extremas, emociones extremas. ¿Tanto amaba a Anya o solo se aferraba a ello porque era más fácil que admitir que se había equivocado con Anya, y que ella no era su alma gemela? Estas son mis impresiones, a mí me parecía que Nikolai quería a Anya, pero no que ella fuera el amor de su vida, más bien, que estaba dolido por lo que suponía para sus pequeños perder a su mamá. A Johanna siempre la miró de una forma muy... personal. Como si ella se estuviera convirtiendo en su familia, en alguien... especial. Para mí no había química alguna entre Johanna y Nikolai, pero aun así, lo confundí todo. Nunca iba a haber algo entre ambos, y cuando, al final surge, yo ni siquiera entendía por qué, sentía que el momento de ambos se había perdido hacía mucho.

Y bueno, aunque he divagado mucho sobre Nikolai y Johanna, en realidad, no hay una historia de amor entre las páginas de Relp, solo ciertos comentarios sutiles de vez en cuando.


Por lo general, esta novela trataba sobre sobrevivir. Johanna, Nikolai y el resto de personajes, se ven envueltos en un asedio donde la única idea es salvarse. La supervivencia, punto. Sin saberlo, esta novela, era un thriller. Y a mí ese tipo de obras no me gustan. Y con Relp no ha sido la excepción. Yo solo quería que todo eso acabara. Por tanto, no puedo decir que Relp me haya gustado. Para empezar, no la he terminado de leer. Y para finalizar, el 90% de esta historia trata sobre sobrevivir, es una guerra cruel entre felinos y lobos, entre cambiantes.



Como protagonista, Johanna es buena. A veces es fría y práctica, y muy dura, pero también es afectuosa, maternal, protectora. Tierna. Muy heroica. Johanna es una pequeña heroína desvalorada. Tiene más valor que todos los cambiantes juntos. Con Mirko pasa lo mismo. Es un niño adorable. Y muy valiente. Y Sasha es todo dulzura, una bebe roba sonrisas.





Nikolai me ha dejado demasiado fría. Es un padrazo, y es un hombre muy protector, pero era quizás demasiado sereno. Eso o que a mí no me transmitía nada. Creo que las dos cosas. No es un mal hombre, pero era insulso para mí. No le veía nada especial. Y ¿habéis leído? Es el protagonista. Debería adorarle, pero no.



Los personajes secundarios, los malos me parecían muy absurdos, no llegué a comprender sus razones para su odio y su persecución, su obsesión con Nikolai. Los buenos, Nika, Richie, Christian y los sheriffs me cayeron bastante bien, incluso eché de menos que no se supiera más de ellos, y con Ishida y Rex, formaban un buen elenco. Pero tampoco los adoré.


¿Veis? No fueron los personajes, no exactamente, fue la trama de esta novela.


Melisa S. Ramonda no me disgustaba con su escritura, pero a veces no comprendía lo que quería decir, había matices que con su prosa argentina se me escapaban. No me chifló como escribía pero tampoco me disgustó. Era buena narradora, solo que esa trama no era para mí, todo se me hacía lento y pesado, y lo leía con desgana. La trama no despertaba mi interés.


Definitivamente, no me gusta este género literario, y no me gusta Relp. No me gustan los Nikolai que te confunden y te hacen creer que te quieren y luego no. No me gustan los hombres enamorados de otras, demasiados complicados. No me gustan las protagonistas que no ven su propia luz. No me gustan las historias oscuras y trágicas, que te ponen un nudo en el pecho y te hacen desear escapar de sus páginas. No me gustan las historias y los personajes con los que no logro conectar. Y no me gusta sentirme triste o somnolienta, o decepcionada o melancólica, esperando algo que no llega.





PD. Las portadas de la saga son preciosas y las fichas de personajes son una chulada, ya podrían más autoras aprender de Melisa S. Ramonda y crear algo tan detallado y con tanto mimo para sus personajes.

21 de agosto de 2014

Antes y después de amarte de Ángeles Ibirika

Hoy necesito hablaros de una novela especial para mí, una obra de corte dramático que me ha roto el corazón. Bueno, ¿digo roto? Mejor decir que me lo ha arrancado.

ANTES Y DESPUÉS DE ODIARTE DE ÁNGELES IBIRIKA:



Lo primero que debo decir es que Ángeles me parece un ser humano asombroso. Si, solo la he visto una vez, en el RA 2014, pero pude hablar dos veces con ella y me transmitió muchas cosas bonitas. Fue increíblemente dulce conmigo, y me dio muy buenas vibraciones. Además, Ángeles me pareció tan humilde... y trata de una forma maravillosa a sus lectoras. Es un amor.

Pues bien, Ángeles me contó aquel día que Antes y después de odiarte es una de sus novelas más sufridas, y supongo que, ingenua de mí, no la creí. Nada me podría haber preparado para lo que encontré entre las páginas de esta novela. Para lo que iba a sentir.


Antes y después de odiarte me ha roto muchísimo el corazón, me lo ha arrancado del pecho y me ha dejado sin aire. Apenas si podía respirar tras terminar esta novela, y menos dormir. ¿Y dejar de llorar? De eso ni hablar.


Ángeles me ha robado el corazón, y yo la he amado y la he odiado por ella. Ángeles Ibirika me ha dejado sin alma, herida por completo, con el alma rota y desconsolada. Esta novela ha sido como estar en el cielo y en el infierno al mismo tiempo. Ángeles es una embrujadora, es magia y es vida, pero también es dolor, y sufrimiento. Antes y después de odiarte es una novela llena de emociones al desnudo, que me ha llegado muy profundamente. Ha sido doloroso sentir tanto.

No sabía que Ángeles era tan capaz de absorberte y embrujarte y capturar tu corazón y mover tu alma al son de sus palabras. No sabía que Ángeles podía clavarte tantos puñales en el pecho y dejarte sin aire, rota de dolor. No sabía que solo ella era capaz de devastarte de dolor y de impedirte llorar, porque ni las lágrimas podrían expresar tal magnitud de sentimientos.  Ángeles me ha llegado de verdad al corazón, se me ha metido bajo la piel, y me ha hecho pedazos, no sé ni como podré ahora recomponer mi corazón.

Amo y odio esta novela. Me he sentido absolutamente desprotegida leyéndola, pero no podía dejar de leer, no podía abandonar a Mikel y a Ane antes de que acabaran su viaje. No podía decir adiós a la historia de Ane y Mikel sin saber su desenlace, sin vivir con ellos todos los momentos de su vida. He sufrido mucho con estos dos protagonistas. Y los he amado. Pero a Mikel también le he odiado, y mucho.

Para mí, esta no es una novela de romántica. Demasiado dolor se esconde entre sus páginas para que pudiera serlo. Más bien, es una obra de corte sentimental, una historia dramática. No puedo decir que no la recomiende o que sí, pero a los que tengan el corazón tan sensible como el mío, no les diría que "adelante". Pero, lo malo de eso, es que una se perdería una parte maravillosa de esta novela sino le diera una oportunidad. He amado y he odiado esta novela, lo digo muy claro. Hubo momentos en que quise abandonar su lectura y nunca más acercarme a ella, pero no pude. Ángeles tenía mi corazón en sus manos, y me suplicaba que siguiera adelante. Entonces traté de protegerme de tanto dolor, esconderme, pero no pude. ¿Cómo aislarte de algo así, resguardarte, si Ángeles es una bruja dolorosa y hechicera? Es imposible esquivar las mil emociones de esta novela. Para mí no ha habido respiro durante la lectura de esta novela, no descansé hasta terminarla. La he leído en un solo día, y hasta las seis de la mañana no me acosté, y cuando cerré las páginas de Antes y después de odiarte, no sabía cómo sostener mi corazón. ¿Latía todavía? Sí. Por supuesto. Pero esta novela me robó los latidos en más de un momento, y después, a golpe de esperanza, me dejaba respirar por un minuto. Ha sido una lectura muy difícil para mí. Probablemente no vuelva a perderme entre las páginas de esta novela, porque no soportaré tanto dolor una segunda vez, pero sé que nunca podré olvidarla. Igual que jamás podré olvidar a Ángeles.

Su novela me ha dejado extenuada. Tras leerla solo quería encontrar un poco de dulzura, algo de amor que curara mi corazón roto. Es como despertar lentamente de un viaje enorme y trascendental.

He amado y he odiado esta novela, pero eso puedo explicarlo fácilmente.

El pasado de esta novela, donde se esconde la historia de amor de Mikel y Ane, lo he amado. He adorado con toda mi alma ese pasado, esa casi épica historia de amor. Ángeles me ha sorprendido y me ha dejado completamente enamorada con esa parte de su novela. Fue imposible no amar esa parte. Ángeles, además, nos regala una inmensa parte de ese pasado, mil escenas que amar y atesorar de Ane y Mikel, y fue imposible no caer ahí en su embrujo. De verdad me fascinó ese amor entre Ane y Mikel y como su relación fue creciendo. Siempre tuvo un toque sexy, dulce, chispeante, lento, divertido, mágico, y real. Un amor muy devoto. Tan enorme que ni el golpe de la más fuerte tormenta podría romperlo. Salvo que esa tormenta fue un huracán y ese huracán si rompió en pedazos a Ane y Mikel y destruyó todo cuanto habían construido juntos.



He odiado el presente de esta novela, lo he odiado muchísimo, he llorado de pura rabia, he querido pedirle explicaciones a Ángeles y preguntarle el porqué de su enorme crueldad con Ane y Mikel. Ellos no se merecían estar separados, condenados a amarse y a malvivir sin el otro. He odiado demasiado el presente de esta novela, es aquí donde Ángeles, me ha hecho pedazos el corazón. ¿Cómo se puede crear tanto dolor? Mi pecho no podía contener tantas emociones. Apenas si podía respirar de lo mucho que me estaba lastimando el presente de esta novela. Ese presente ha sido jodidamente cruel, durísimo, matador. Ángeles me mataba con este presente. Me mataba, me mataba y me volvía a matar. He odiado este presente. Demasiado.

¿Veis por qué amo y odio esta novela?

El final es precioso, y como no, he roto a llorar. Tantas emociones tenían que salir por algún lugar, y una vez que empecé, no podía parar de llorar. Todas mis emociones se desbordaron y no sabía ni cómo hacer para que mi corazón latiera a un ritmo normal. Tuve que sostener mi pecho muy fuertemente y respirar hondo. Pero me dolía. En verdad me dolía. Incluso suspirar. Ese final fue increíble y lo he adorado, fue un pequeño descanso tras tanto dolor y sufrimiento. Fue amor.

Ángeles Ibirika se ha hecho de rogar con esta novela. Me lo ha puesto difícil con esta novela. Pero de alguna forma, todo ha sido muy real. Muy vivo. Y he querido a sus protagonistas, Ane y Mikel, y creo que por eso todo me ha dolido tanto. Porque sus personajes se me metieron en la piel y no estaba yo a salvo de sus emociones. A Ane la he amado, punto, no me ha dejado otra opción, me ha encantado. Ha sido maravilloso conocerla. Ane es pura luz. Es amable, dulce y buena, siempre. Es un amor. Una mujer real y maravillosa, a la que he querido proteger durante todo el presente de esta novela, y a la que he aplaudido por como actuó en ese pasado. Fue hermoso ver como se enamoraba de Mikel, como la magia de él la embrujaba y la dejaba sin red. A Mikel le he amado y le he odiado, amé como era en el pasado, y odié como era en el presente. Tanto como le amé le odié. En el pasado, Mikel era increíble, este dibujante tenía el corazón más grande del mundo, era hermoso, tan dulce y leal, tan sensual e irresistible, tan romántico, y detallista y tan entregado y valiente. Mikel se enamoró perdidamente de Ane, ella se convirtió en su mundo entero. Le amé, así de simple. Pero en el presente le odié, porque Mikel ya no tenía alma, Mikel era un cabrón, ruin, déspota, vengativo, e inconmovible, insoportable. Me mató su crueldad y su forma de tratar a Ane. Yo si hubiera sido ella no le habría dejado pasarse tanto, y encima sin rechistar ni defenderse. Y también odié profundamente a Mikel porque nunca quería escuchar a Ane, su amor no fue tan incondicional como juraba y prometía. Mikel prefirió pasar su vida junto a otra que darle la oportunidad de la redención y el perdón a Ane. Ese aspecto de la novela me devastó. Fue insoportable ver a mi Mikel con otra, verle follar a la manipuladora zorra de Bego, y ver como compartía momentos de pareja con ella. No puedo soportar ese tipo de cosas. Y Ane... mi Ane sufría y sufría. Poneos en su piel, ¿cómo viviríais sabiendo que el amor de vuestra vida, vuestra alma gemela, prefiere por puro rencor estar con otra cuando es a ti a quien ama? Odié a Mikel por estar con Bego, y no puedo perdonárselo. El auténtico Mikel jamás hubiera estado con otra que no hubiera estado Ane, pero ahí está el problema, Mikel ya no existía, aun así, era imposible no desear que estuviera con Ane. Además, yo tuve razón, podría decirle a este nuevo Mikel, al desalmado y cabezota y rencoroso cabrón, “en cuanto pasaras tiempo de verdad con Ane, encontrarías ese corazón perdido, y vivir significaría algo más que respirar dolorosamente.”

Sé que yo habría amado mucho pero mucho esta novela si Bego no hubiera existido, si Mikel no hubiera tenido nada con otra. Mikel era de Ane, punto. Jamás debería haber estado con nadie que no hubiera sido con ella. ¡Y le odio por eso! Pero también por no saber ver que Ane le amaba, por estar tan ciego, por mirarla y no desear más que llevársela al infierno con él, ¿cómo no iba a odiarle por eso? Y también por ser tan inconmovible, por no valorar ni una sola vez el infinito número de veces que Ane salvó su vida. Pero sobre todo, le odié por haber amado a Ane pero jamás lo suficiente como para que pudiera darle la oportunidad de explicarse. Pero le amé, a Mikel, a pesar de todo, le amé mucho, y quizás esa era una de las cosas que más me dolían. Amar tanto a alguien y no tener fe, no saber si alguna vez volverás a verle, si estará para siempre perdido en una nebulosa de oscuridad. Al final Mikel volvió de entre las sombras, ¡volvió! pero lo hizo al final, cuando quedaba poquito para ese desenlace. Y ese Mikel final, el auténtico, el del pasado, ya me tenía robado el corazón, así que, ¿que podía hacer yo? Solo rezar porque nunca más nada volviera a separar a Ane y a él. Pero también rezar porque nunca más se le ocurriera lastimarla. Ane se merece mil sonrisas, un siglo entero de besos, y palabras de amor, de gestos llenos de ternura y devoción. Se merece que Mikel vuelva a entregarle su alma.

Esto no es una reseña, para nada. No se trata de eso. Son palabras... un sentimiento que no me puedo sacar del pecho.

Ángeles Ibirika me ha embrujado con sus letras. Tiene un auténtico don para escribir y quisiera seguir leyéndola si me promete que nunca más me hará sufrir tanto. Ángeles Ibirika escribe de una forma muy hermosa y desgarradora. Esas letras han sido como un canto de sirenas, me las he bebido y las he amado. Han sido como magia corriendo por mis venas. Sus letras son maravillosas, no hay palabras para expresar lo bien que escribe, y como logra hacerte que le rindas tu corazón. Esas letras... son vida, y son amor, y son dolor, y son un vacío inmenso imposible de llenar, son música y luz, que se meten bajo tu piel y te dominan y te hacen suya. Algo increíble sucede cuando Ángeles escribe. Seguro que un ángel lloraría leyéndola. Yo me he roto al hacerlo. Espero que la próxima vez Ángeles me enamore y me haga feliz. *Lo pido, ¡por favor, por favor, por favor!*


Y callo ya. Sé que he dejado palabras en el tintero, pero no puedo contar más. Le he escrito una carta a Ángeles donde he desbordado todo mi corazón y esas palabras son única y exclusivamente para ella. Ahora, solo espero que en el próximo RA, le dé un pequeño refugio a mi corazón con un gran abrazo suyo.

¡Un beso!
Mire – Mayu.


¿POR QUÉ NO? (0,5#) DE AILEEN DIOLCH [MERCHE DIOLCH]


¿Por qué no? fue uno de los libros que me compré en el RA, y aproveché para que Merche Diolch / Aileen Diolch me lo firmara. Desde el principio supe que esta pequeña historia de amor me iba a gustar. Y aprovechando que estoy en la playita, en Cádiz, me he leído este sencillo pero hermoso cuento .


¿POR QUÉ NO? DE AILEEN DIOLCH (0,5#):



Sabía que esta novela me iba a gustar. Y también sabía que esta historia de amor, esta segunda incursión literaria de Aileen (digo segunda porque Aileen escribió antes Fuego rojo aunque se publicara después) sería perfecta para el verano.

Ha sido una lectura amena, fresquita, sencilla, romántica, divertida, y muy veraniega. Me ha gustado mucho perderme entre las páginas de esta novela. He conectado completamente con esta historia, y su sencillez me ha parecido adorable.

¿Por qué no? es una novela adorable, bonita, de esas que enganchan, y que te hacen sentir burbujitas, de esas que te tienen durante toda la lectura con una sonrisa tonta en los labios. A mí me ha gustado mucho esta historia de amor .



No contiene una historia de amor épica, y no me ha enamorado locamente, pero sí que me ha gustado mucho y me ha parecido especial. Es sin duda, una historia de amor que releeré, y siempre con una enorme sensación de felicidad. Porque esta historia de amor ha sido justo lo que yo necesitaba, algo dulce y especial. Una monada de historia. Algo achuchable .

¿Quiero MÁS de esta historia de amor y de una familia y un pueblo tan especial y unos protagonistas tan adorables como Saúl y Em? Por supuesto que sí. Siempre será una alegría leer más sobre ellos. Compartir más momentos con ellos. Sonreír locamente con su burbujeante felicidad.


¿Por qué no? me ha gustado mucho. Ha sido genial. Y no me ha decepcionado como Fuego rojo. Esta historia sí me ha llegado. He sentido cada emoción, cada escena, y cada palabra. Todo ha sido creado con tal mimo, y Aileen ha evolucionado y crecido tanto en esta pequeña novela que a mí me ha dejado encantada. Satisfecha. Deseando darle un abrazo y felicitarla por una obra tan bonita.

He disfrutado de mi bebé y al terminar de leerlo, le he pegado un beso. Este ¿Por qué no? me ha robado una parte del corazón. He adorado su dulzura, su ternura y su alegría. Quiero más libros así de Aileen Diolch .




Hay historias cortas que te dejan con la sensación de que han quedado muchas cosas por decirse o donde todo pasa tan rápido que apenas si lo sientes real. Pues con ¿Por qué no? no pasa eso. Yo he saboreado cada página de esta novela, y la he sentido muy real. Aileen ha dotado a esta novela corta de vida y de realismo, de risas y de mucha dulzura. ¿Y he dicho ya alguna vez que me encanta la dulzura? Es mi rasgo favorito en el mundo entero.

¿Por qué no? ha sido un canto al amor, a la vida, a la familia, a los sueños, y todo ello aderezado de mucha dulzura. Claro que Aileen podría habernos contado mucho más de la vida de Em, Saúl, Eve, Santiago, y de las historias de amor de estas dos parejas, pero no me ha dado la sensación de que esta historia estuviera incompleta, como en cambio sí me pasó con Fuego rojo. Me gustaría poder tener más de esta familia, de estas dos enternecedoras parejas, sobre todo de mi Em y Saúl, pero eso es porque siento mucha curiosidad por ellos y no quiero decirles adiós todavía. Creo que pueden enseñarnos mucho más, y divertirnos, y conmovernos. Justo como ya lo han hecho durante el transcurso de esta novela

¿Por qué no? me ha sorprendido, no he parado de reírme, de sonreír, de suspirar tontamente mientras la leía, ha sido adorable conocer a Saúl y Em, a Eve, Oliver y Santi, y volver a oír de la pandilla de Em (Susi, Álex, Mario, y Bea). Ha sido una lectura casi perfecta para el verano.


Saúl y Em me ha parecido una pareja bonita, de esas que aunque pasen toda una vida separados, siempre estarán hechos el uno para el otro. Y ellos lo saben. Y no pueden negarlo. Y cuando vuelven a encontrarse, saltan muchas chispas entre los dos. Y no pueden evitar volver a perderse en los besos del otro. Refugiarse en ese corazón perdido. Amarse con locura, pero también con una calma especial.


Esa nueva oportunidad entre los dos no es un capricho, es algo inevitable. Ya se han esperado durante doce años y ya era hora de que estuvieran juntos. Me he sentido muy contenta por ambos. Ya era hora de que se amaran locamente. Y construyeran una vida muy Sweet.

Me habría gustado que Aileen nos hubiera contado mucho más de la historia de amor que vivieron hace doce años, de cómo comenzó todo entre los dos, no solo como terminó. Habría sido maravilloso ver como se enamoraron por primera vez.

Em y Saúl son una pareja chispeante. Enternecedora. Que en verdad me ha gustado. Y que me han despertado mucha ternura. Los dos son muy tiernos, tan frágiles y vulnerables que me ha sido imposible no caer bajo su embrujo. No me he enamorado de ellos, pero si me han gustado mucho. Les quiero . Y deseo que sean muy, muy felices juntos. Y sé que van a tener una vida muy especial, perdidos entre dulces, bebés, y sueños en movimiento. Ya era hora de que sus vidas estuvieran completas.


El sueño de Saúl, mi querido Saúl, se ha cumplido, tener una vida junto a Em, y el sueño de Em también, poder amar a Saúl sin un resquicio de dolor.

Em es una repostera/maestra-de-repostería encantadora. Sencilla, tierna, soñadora, divertida, romántica. Me ha gustado Em. He conectado mucho con esta divertida repostera. Saúl es un ex granjero tremendamente vulnerable, leal, y generoso. Me ha gustado que Saúl no fuera el típico macho alfa. Esa fragilidad en él me ha conmovido mucho. Y los dos me han parecido una pareja adorable, de la que quiero más.


Los personajes secundarios, Eve, Santi, y Oliver, han aportado mucho a la novela. De alguna forma han sido indispensables, y Aileen les ha dado el papel que se merecen. A mí me han gustado los tres. Santi, el prometido de Eve y Oliver, el hijo de Eve, son un par muy divertido. Eve, la hermana de Em es cariñosa, leal, MUY reservada, y se le da fenomenal tener secretos, como el de su historia de amor con Santi. Por otro lado, Eve es increíblemente maternal, y me ha gustado mucho la relación que tiene con Em. Estas dos hermanas forman un dúo perfecto.


Las letras de Aileen Diolch me han gustado mucho, se nota que ha habido una buena y necesaria evolución entre su primera obra, Fuego rojo, y este spin off. En ¿Por qué no? las letras de Aileen han sido creadas con mucho mimo. Y esa alegría y esa dulzura me han dejado con una enorme sonrisa en los labios.


¡Ahora, a por la historia de Susi, y el ballet! Ojala se publique pronto esa historia. Quiero saber ya de quien se enamorará Susi, si  del arrogante director de la compañía o de un guapo bailarín.

¡Besos!
Mire - Mayu.


20 de agosto de 2014

Déjame quererte de Jud Baltimore


DÉJAME QUERERTE DE JUD BALTIMORE:


 

Quería leerme Déjame quererte porque conozco a Jud Baltimore y me parece una persona muy peculiar y encantadora. Es una chica alegre y muy cariñosa, y por eso quería contribuir en su primera incursión literaria comprándole este libro. Y ahora, aprovechando que estoy en la playa, me he leído este libro que compré en febrero y que Jud me dedicó con tanto amor en el RA (evento muy importante en Madrid de novela romántica).

¿Lo malo? Que Déjame quererte no me ha gustado. Ha sido una novela muy diferente a lo que yo esperaba, y me ha dejado triste. Creo que Déjame quererte podría haber sido una novela muy especial, y para mí, no lo ha sido. No niego que es amena y que se lee en un suspiro, entretiene y está bien escrita. Se nota que Jud Baltimore se ha esforzado en crear algo que a ella misma le gustaría leer, pero a mí su novela se me ha derrumbado como un castillo de naipes. Empezó bien, robándome más de una risa, pero pronto, me sentí... ¿enfadada? Creo que había mucho drama gratuito e innecesario, y comencé a odiar a Sol, la protagonista.

 

Déjame quererte no ha sido ESA novela que yo esperaba. Creo que Jud Baltimore podría haber potenciado muchas cosas, y haber prescindido de otras. Por ejemplo, como ya he comentado, había demasiado drama, todo parecía un culebrón, y no le veía sentido a según que escenas. Creo que si esta novela hubiera sido más sencilla y más romántica, habría brillado más. En cambio, al final tanto drama me pareció absurdo. Aunque debo admitir que lo que me cabreo mucho, mucho, es que Jud separara a Sol e Ivanov sin razón alguna, y que solo volvieran a estar juntos después de que Ivanov se follara a su ex novia, la rusa esa que le puso los cuernos con Kenneth, el canadiense que quería acostarse con Sol. También, me pareció innecesaria la aparición de Martin en la novela, fue un personaje que no aportó nada.

La ambientación, los matices de las nacionalidades.... Jud podría haber enriquecido la novela potenciando ambas cosas. Para empezar, la novela transcurre en Valencia, pero yo no me enteré de ese detalle hasta prácticamente el final de la novela. También hubo algunas escenas en Moscú, pero no hubo descripciones, nada que nos hiciera transportarnos de verdad a Moscú. Ani, Ivanov, e Ivanka, los rusos de la novela, eran rusos porque Jud decía que lo eran, pero me faltaron más matices, más contrastes entre ellos y Sol. Y me pareció un tanto inverosímil que Sol e Ivanov, que desconocían por completo el idioma del otro y no tenían forma de comunicarse, a los dos días ya pudieran hablar fluidamente el uno con el otro. Y respecto a Sol, había momentos en que parecía argentina y otros, española. Pero esto último creo que tiene fácil respuesta, su autora es una argentina asentada en Valencia.

Y también estaba ese otro elemento maravilloso, al que Jud no le dedicó ni dos líneas, el circo. Con lo que me gusta a mí el circo, y Jud ni siquiera nos contó que clase de espectáculo realizaba Ivanov. Creo que el circo habría sido un escenario precioso para esta novela, pero Jud lo desaprovechó.

 

Pero lo peor es que no soporté a su protagonista, Sol. Creo que, eso, y la separación absurda y forzada, con folleteo a terceros, fue lo que en el fondo, hizo que Déjame quererte no me gustara.

Odié a Sol, me pareció una chica muy, muy rara. Francamente intratable. Y gilipollas. Mucho. Me cayó muy mal Sol. Creo que era una idiota y no podía comprenderla. No entiendo porque es tan borde e irascible, porque es tan malhablada, porque es tan cobarde y huidiza, porque trata tan desconsideradamente a sus amigos, y porque, nada más conocer a Ivanov le trata tan mal. Esta mujer es boba. Ivanov le gusta desde que lo ve la primera vez, y nunca es buena, amable, o cariñosa con él. Sol no se merece a Ivanov. Le trata muy, muy mal, le insulta, le abofetea, le humilla, le trata como si solo fuera un objeto sexual...

 
 
Creo que Sol era la mujer inadecuada para Ivanov y no comprendo que veía él en ella. ¿Qué le parecía tan especial de ella como para querer aguantar sus malos modos y su irascible personalidad? En el fondo creo que Ivanov era un poquito masoquista. Quizás un poco idiota, porque nadie debería estar con alguien que no te valora. E Ivanov lo hace con Sol. Y lo repite con la zorrilla que le puso los cuernos. Y después, vuelve a repetirlo con Sol. Ya, ya, se supone que el final feliz dictaba que Sol e Ivanov acabaran juntos pero es que no soporté a Sol y creo que Ivanov, se merecía a alguien mejor, o a otra versión que no conociéramos de la valenciana.

Ivanov, me pareció mono. Era un ruso muy diferente.

 
Ivanov no es duro. No es reservado. No le cuesta hablar de sus sentimientos. Ivanov era muy diferente a Sol, era amable, considerado. Aunque es verdad, que nunca llegó a enamorarme, y que me decepcionó que al final huyera a Moscú como un cobarde. Ivanov había jurado buscar un futuro junto a Sol, porque respirar lejos de ella le parecía imposible, pero la llegada del verano, le hizo cambiar sus prioridades. Ser un amo de casa y vivir con mucho calor a cambio de estar con el amor de su vida, no le compensaba. Así que, le dijo adiós a Sol. Y Sol, siendo la gilipollas que es, se quedó sin que Ivanov le pidiera que se marchara con él.

La relación de amor no terminé de creérmela, sentí que el sexo lo precipitó todo. Es más, cuando ambos se acuestan la primera vez, en la primera cita, Sol afirma que, justo cuando Ivanov la penetra, ella se enamora locamente de él. ¿De verdad era amor o solo hormonas disparadas? Pero esto Jud podría haberlo "arreglado" si les hubiera dado tiempo a ambos, si hubiera dejado que se conocieran, pero no, desde el principio, lo único que fue bien entre ellos fue el sexo. ¿Qué mucha culpa de ello la tiene Sol? Si, seguramente el 95%, pero el 5% restante de Ivanov, al huir y ser un capullo infantil y orgulloso, también influyó. No eran la pareja correcta, punto. Se querían con muchos tintes de drama, y el amor no debería ser así.


Los personajes secundarios... creo que posiblemente, son lo mejor de esta novela. Ani, la hermana de Ivanov, me gustó mucho, era adorable, un torbellino de luz y carisma y amor y buen rollo. Me gustó mucho esa hermandad tan bonita entre Ivanov y ella. Y con Sol, Ani se porta muy bien, pero Sol no. Sol, como siempre, egoísta y desconsiderada hasta el final, incluso con quien hizo de cupido entre ella y el ruso. Quim fue el otro personaje importante, el amigo y ex novio de Sol, y sorprendentemente, me cayó bien. Quim era un buen chico, y sabia poner en su sitio a Sol. Y con Ani e Ivanov se llevaba muy bien. Bueno, con Ani mas que bien porque la rusa y él... descubrieron que eran almas gemelas. Esa historia de amor sí que habría sido bonita de leer. En cambio tuve que soportar a Sol, cuando la rusa Ani, era genial, y brillaba mil veces más que la intratable.

Las letras de Jud son el mejor rasgo de esta novela, uno de esos puntos sobre los que, por suerte, no me puedo quejar. La narración es buena, y todo está bien hilado.
 
 
 

Creía que entre las páginas de Déjame quererte encontraría una historia de amor divertida, sencilla y sin dramas, donde conocería mucho, mucho, a sus protagonistas. Pero no contaba con ese toque chick lit de la novela, a lo Megan Maxwell, ni con que Sol me parecería muy rara desde el minuto uno, ni con que acabaría pareciéndome intratable y absurda, ni con que Ivanov se desdeciría de su amor huyendo y espolvoreando por ahí.