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27 de mayo de 2014

Razonable y Solo tú (Saga Quererte 2#-3#) de Celia Terrones.


¡Buenas tardes a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo la reseña de Razonable y Solo tú, las dos novelas que ponen punto y final a la trilogía Quererte de Celia Terrones.

SAGA QUERERTE #2 Y #3 DE CELIA TERRONES:

 


No sé bien que esperaba yo, pero la verdad es que no me han gustado estas dos novelas cortas. Ambas me han decepcionado, y se me han hecho lentas y superficiales, y demasiado poco románticas. Creo que les ha faltado mucho como para que yo me enamorara de ellas, o de sus personajes, y la escritura... no es tan buena como con la primera entrega. Y los personajes, ninguno me ha llegado como lo hizo Nina. La trama de esa primera novela no me gustó especialmente, pero creo que es realista, y que se atreve a contar una verdad, y ya de paso nos hace conocer a una protagonista de lo más tierna e inocente, una niña que está creciendo, al mismo paso que siente como su corazón se está rompiendo.

Pues en la segunda y en la tercera entrega prácticamente no sabemos nada de Nina, salvo por cuatro conversaciones vía telefónica que tiene Zack.

Y ahora sí, voy a hablaros de las otras dos novelas....
 
RAZONABLE:



Razonable me decepcionó en primer lugar porque no estaba narrado por Zack, yo esperaba con muchísimas ganas su historia y quería colarme bajo su cabecita, sentir la profundidad de su amor por Cin. Y en cambio fue Cin la narradora de esta historia. Y no es que Cin sea una mala narradora, para nada, la chica me cayó bien, y contaba las cosas de una forma tierna, amena, y... triste.

Razonable empezó siendo amena y ligera, y sinceramente, agradecí que Celia no hubiera teñido las páginas de esta novela de nubes de tormenta, fue como un respiro. Pues el principio me gustó, y me sorprendió, y me encantó descubrir que Zack y Cin ya se gustaban en el instituto, y su relación era de esas de te-reto-a-desafiarme-porque-en-realidad-te-quiero. Me gustó como era su relación, como Cin se esforzaba por enmascarar su capricho por Zack con su bordería, y como Zack la perseguía siempre, devolviéndole cada desafío, como la sonreía, y como la llamaba "su guerrera". Razonable empezó con buen pie, y la noche del baile, justo antes de la despedida, marcó un antes y un después. Hubo un beso, y fue... inesperado, pero también decepcionante. ¿Y por qué? Pues por cómo reaccionó Zack, fue como abrir los ojos y ver que este chico tan amable y popular era un tonto que no había sabido ver que en realidad quería a esta chica. Esa noche Zack supo que Cin le gustaba, y descubrió que Cin también sentía lo mismo, y todo, escondido en un beso y una mirada, ¿y qué hicieron ambos? Huir.




Después pasaron cuatro años, y yo estaba expectante, porque sabía que se reencontrarían, y cuando se vieron en la biblioteca y ninguno de los dos reaccionó fue terrible. ¿Respuesta? El temido y ansiado encuentro ya había tenido lugar y ahora no se podían ni mirar, ya no habían bromas, ni miradas, solo sus voces, cortantes, olvidando cada instinto que les instaba a acercarse. ¿Y lo peor? Que Zack era amigo de Justin, el novio de Cin, pero quería a Cin, aunque no se esforzaba absolutamente nada por demostrarle sus sentimientos a la chica. Y Cin no quería a su novio, ni su novio la quería a ella, y aún así, prefería estar con alguien por quien no sentía nada, mientras fantaseaba con Zack. En serio, ¿un poquito de cordura?

Me decepcionó que el triangulo amoroso, que no tenía sentido alguno, se alargara tanto, y que, incluso cuando ya no existía dicho triángulo, Zack y Cin no pudieran ser valientes. Es obvio que estos dos se gustan, pero los dos se comportan tan estúpidamente.
 

El final me gustó, pero tampoco me hizo sentir nada especial, no conecté realmente con esta historia, ni con los personajes, aunque la novela en si se me hizo amena, pero no era ni de lejos lo que yo esperaba o ansiaba. La historia de Zack no era lo bastante intensa, ni lo suficientemente romántica, no sabía a amor verdadero y punto.

SOLO TÚ:
 


Pero la mayor decepción me la llevé con Solo tú, y con Justin.

Tras conocer a Justin en Razonable quería saber que escondía este chico, aunque ya sabía que su razón para ser un soso era Sofía. El problema fue que cuando leí su novela, lo único que sentí fue tristeza, o mejor dicho, una decepción enorme, Justin no me gustó, no me transmitió nada, simplemente me pareció un chico egoísta que nunca piensa en Sofía, que solo va en busca de lo que quiere sin pensar que al hacerlo le puede romper el corazón a su familia o a su amor de la infancia. No sentí que Justin amara a Sofía. Sí, al final de la novela, le dice a Sofía que siempre la ha querido, pero que jamás podrá tenerla, porque no quiere que nadie piense que el pobre huérfano se ha llevado el mejor tesoro.




En serio, Justin es un grandísimo tonto. Adam era un tonto, pero Justin le supera. Sofía me gustó, en el fondo es solo una niña enamorada de un ideal, de un príncipe que no existe, pero ella está enamorada, y no sabe muy bien como sobrellevarlo, de ahí el caos en el que sus mentiras la envuelven a ella y a sus mejores amigos gays, Saúl y Michael. Sofía también es muy orgullosa, no quiere que Justin piense que aún le quiere, y Saúl y Michael no dudan en ponerse de su parte y fingir cierta cosa que no es... La pareja de tres, Saúl, Michael y Sofía me gustó, porque aunque se estaban metiendo en muchos líos con sus mentiras, hacían un pack inseparable, y me gustó como siempre se mantenían unidos, eran incondicionales los unos con los otros. Y en el pasado Justin tenía su lugar entre ellos, hasta que les abandonó, y ahora vuelve como si esperara que le hubieran guardado el sitio. Perdona, Justin, pero eso no funciona así, no puedes cortar todos los lazos, despreciar el pasado, y ahora volver esperando que te reciban con los brazos abiertos, o mejor aún, esperando que el tiempo no haya pasado para los demás.

Creía que en Solo tú iba a encontrarme con una historia de amor, y en realidad me encontré con una historia un poco densa, y repleta de muchos hilos, que lo enredaban todo, y un protagonista que no volvió a casa para recuperar a su amor, no, que volvió para... pasarse todo el día tumbado viendo la televisión.

 
Tengo que admitirlo, Celia Terrones me ha decepcionado, sus historias no son lo que yo esperaba, no van conmigo. No descarto darle una oportunidad en el futuro a Crazy, pero de momento no.
 



¡Saludos!

Mire - Mayu.

26 de mayo de 2014

Otra oportunidad (Quererte #1) de Celia Terrones.


¡Buenas noches a todos queridos lectores! ¡Ya estoy aquí de nuevo!
Os traigo otra reseña, pues hoy he devorado la novela corta que os traigo...

OTRA OPORTUNIDAD (QUERERTE, #1) DE CELIA TERRONES:




Tenía muchísimas ganas de leer una novela de Celia Terrones, y ¿desde cuándo? Pues desde que vi la portada de su novela Crazy, de la que me enamoré perdidamente.
 
 
 Y desde entonces, tenía pendiente leer algo de esta escritora mexicana, y hoy me dio por buscar algo de Celia en la red, y di con su blog, y ¿sabéis que encontré? Un blog personal donde Celia tiene disponible de forma gratuita todas sus novelas. Me emocioné muchísimo al verlo, me parece un gran regalo por parte de la autora. Ya solo por eso creo que se merece que la gente le dé una oportunidad. ¿Y la otra razón por la que deberíais leer a Celia? Por su don para escribir, Celia escribe maravillosamente bien, sus letras son bonitas, conmovedoras, pero más que eso, son perfectas. Me ha encantado como escribe Celia, y solo por eso, repetiré la experiencia. Quiero seguir con esta trilogía y haber si tengo más suerte.

La trama de Otra oportunidad no me ha gustado especialmente, es excesivamente dolorosa, yo no he podido apartar mis ojos mientras leía la historia de Nina, pero lo he hecho con un opresivo nudo en el pecho, y con una horrible sensación de dolor profundo y tristeza infinita. Otra oportunidad es una novela muy dolorosa, es más, tras leerla, no puedo sonreír, siento que tengo el corazón hecho pedazos, me duele infinitamente. Y todo es por lo bien que escribe Celia y por su don para transmitir, por cómo se te mete bajo la piel. A mí el dolor de nuestra protagonista se me ha hecho real y terrible, y ha sido difícil sentirme bajo su piel, y beberme cada una de sus lágrimas, y cada una de las heridas que Adam le iba haciendo con sus olvidos y sus desprecios, y sus estoy-contigo-pero-no-te-quiero. En serio, esta historia es dolorosa, si esperáis leer un cuento de hadas, una historia de amor preciosa y llena de felicidad, no os acerquéis a Otra oportunidad, pero si esperáis encontrar una protagonista encantadora, que pase de ser una niña a toda una jovencita, a la que le rompen el corazón, entonces, dejaros conmover por Celia Terrones y beberos la historia de Nina. ¿Queréis un poquito de esperanza? Al final triunfa el amor, pero a mí me supo muy amargo, hasta el último instante. Todavía no estoy convencida de que Adam ame perdidamente a Nina, y menos de que él sea el chico perfecto para Nina.

Otra oportunidad es una novela muy recomendable, pero es también increíblemente triste. Dolor, pena, y un corazón que se rompe, o quizás dos, eso será lo que encontraréis entre las páginas de esta obra. También un chico arrepentido, un amor que quizás no es imposible, unos amigos muy leales, unas notas que rebosan el corazón, y también una protagonista a la que querríais proteger y abrazar y darle alas, y un compendio de dos, Adam-y-Nina, cuya relación se va desmoronando.

Otra oportunidad me ha conmovido, pero sobre todo, me ha roto infinitamente el corazón. A mí la historia de Nina y Adam me ha sabido excesivamente dolorosa, y tan triste, que me ha costado bastante contener las lágrimas. La novela empieza en un tono alegre, pero eso no dura más que un par de páginas, después, poco a poco, Celia Terrones va tiñendo esta obra de un azul amargo y doloroso. El cuento de hadas deja de serlo desde el principio, y es que a veces creemos ver algo especial donde no lo hay. Eso mismo le pasa a Nina, que se enamora del chico de al lado, y eso le pasa a Adam, que se enamora de Nina cuando ya la ha perdido.

Otra oportunidad demuestra que la vida no es perfecta, y que las relaciones, a veces, jamás deberían cruzar ciertas reglas. Nina y Adam eran perfectos siendo amigos y vecinos, o al menos así nos lo deja ver Nina, pero Nina amaba mucho más de lo que debía a Adam... y estaba dispuesta a creer muy fuerte que Adam también sentía lo mismo que ella, que Adam perdía el corazón por este angelito de mejillas sonrosas y corazón bondadoso. Pero Adam en el fondo es un tonto, que quiere a su mejor amiga, pero que no sabe verlo. O al menos esa es su excusa al final de la novela. Adam no perdió el corazón por Nina; no lo perdió cuando tenía nueve años y Nina fue su refugio; no lo perdió mientras crecía, disfrutando de la amistad de su mejor amiga; y tampoco lo perdió mientras compartía besos y algo más con la imbécil de Daisy; y tampoco lo perdió cuando Nina le pidió salir y Adam decidió romper con todo y fingir que amaba a Nina. Adam perdió su corazón por Nina cuando Nina pasó una noche en sus brazos, la noche antes de que Nina le dijera adiós y rompiera su corazón.
 


Nina me gustó, es una protagonista encantadora, sencilla, leal, bondadosa, sin artificios, es una joven tímida, y que disfruta mucho con la fotografía. Adam es el tonto de su mejor amigo, su vecino de al lado, y el novio de Nina, pero Adam no la comprende, no ve el enorme tesoro que es Nina. Y eso me ha dado mucha rabia. Adam era un tonto, un imbécil, al principio se porta fatal con Nina, olvidando su cumpleaños, despreciando su pasión por la fotografía, protegiendo a Daisy, y siendo él mismo. Nina ve que su relación con Adam cada vez va a peor, que Adam ni siquiera piensa en ella. Y eso es terriblemente doloroso, y por supuesto, Nina no lo merece. Y al final, eso lleva a que Nina decida romper, a pesar de lo mucho que ama a Adam. Y Adam... bueno, no se muestra conforme, no está feliz porque Nina haya roto con él, es más, en cuanto Nina rompe, Adam abre los ojos y ve lo que se ha estado perdiendo. Adam es un tonto, y de los grandes, pero en su favor tengo que decir que al final se da cuenta. ¿El problema? Que a pesar de que se esfuerza por recuperar a Nina, creo que le falta más pasión, más fuerza, no sé, demostrar más que es cierto que ama a Nina. A mi Adam no me ha gustado, lo admito, aunque al final me daba pena, pero creo que se merece y mucho que Nina rompiera con él, al menos para que él despertara. Tampoco es que Adam sea un chico muy malo, porque no lo es, solo que durante la primera mitad de esta novela se esfuerza por demostrar que no es el chico ideal para Nina, y después, durante la segunda mitad, no lucha con el suficiente ahínco como para demostrar que los ideales no importan, que con el amor es bastante.
 


No os olvidéis de pasaros por aquí para leer los tres capítulos extras de Otra oportunidad, donde ahí si finaliza la historia de Adam y Nina.  

 
 
¿Los personajes secundarios? Lara, Peter y Zack son geniales, igual que la tía Alexis. Peter tuvo un detalle precioso con Nina, y Zack le dice unas palabras muy bonitas a Nina. Y Lara es una mejor amiga genial. Son un buen elenco de personajes secundarios. Y Peter y Lara viven su propio romance en esta pequeña novela, aunque eso sí, los dos van muy lentos porque son muy orgullosos, y se toman las cosas con calma. Zack es el hermano mayor de Lara, y el protagonista de la segunda novela de esta trilogía, tengo ganas de conocer su historia, aunque tiene toda la apariencia de ser complicada y dolorosa, pues Zack... se enamora de la novia de su mejor amigo, Cin. Justin, el novio de Cin, que aún no ha aparecido -igual que Cin- es el protagonista de la tercera novela, junto a Sofía.
 

 
También quiero hablaros de la edición de esta novela, el ebook es precioso, me encanta cada detalle de él, desde el fondo de las páginas, hasta los dibujos que dan inicio a cada capítulo. Es una edición bonita y muy cuidada.  


Bueno, solo me queda decir que cruzo los dedos por tener mejor suerte con otra novela de Celia Terrones, porque sus letras son preciosas, y sabe conmover y tocar con sus sentimientos, y me encantaría probar una novela suya que estuviera hecha de dulzura y felicidad.
 

¡Un beso!

Mire - Mayu.

25 de mayo de 2014

THE GIFT DE KARLI PERRIN


¡Buenas noches a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo esta noche una reseña que tenía pendiente desde hacía unos días...

THE GIFT DE KARLI PERRIN:



Hacía semanas que The gift estaba en mi estantería, y estaba impaciente por leerlo, pero también temía que no me gustara. ¿Y sabéis qué? Ya lo he leído, por fin, así que... ¡adiós dudas! The gift me ha gustado mucho, es un relato maravilloso, deliciosamente divertido, cargado de positividad, es una pequeña joyita, y es una delicia, y ojalá Karli Perrin se compadeciera de mí y escribiera más de esta historia de amor, porque de verdad, es muy bonita y chispeante, es increíble, y los protagonistas me han conquistado, Imogen y Blake son un amor, y no he podido evitar adorarles, desde la primera hasta la última página, ¿y qué queréis que os diga? Quiero más de ellos. Y de Karli Perrin, y de esta divertidísima historia de amor. 

The gift es un relato deliciosamente divertido, es especial, esconde entre sus páginas una historia emocionante, conmovedora, pero sobre todo, llena de encanto, y tiene algo que la hace única, todas esas risas que esconde, todo ese buen rollo, un sentimiento profundamente tierno, y lleno de fe, y muy positivo. Hacía tiempo que quería leer una historia como esta, que no solo me entretuviera, sino que también me pareciera bonita, encantadora, y sobre todo, que me robara el corazón por tantas risas, por tantas sonrisas. Esta pequeña historia de amor está cargada de mucha fe, de una esperanza tan potente, de una dulzura tan grande, de una buena dosis de amor por la vida, y de amor por el amor, que a mí me ha sabido maravillosamente bien, ha sido como bañarse bajo el sol.

He disfrutado mucho de esta historia de amor, pero sobre todo, de esos protagonistas, y de la química indiscutible y explosiva que comparten. ¡Ya era hora de que una parejita me robara el aliento desde su primer encuentro! Y todo ello ha sido gracias a Karli Perrin y sus enormes ganas por hacer feliz al lector, por entregar una sencilla y cotidiana historia de amor, pero cargada de eso que solo hace falta para que una se enamore: magia. Química a raudales. Y risas para dar y repartir.
 
Tampoco quiero decir que The gift sea un relato perfecto, porque no lo es, no es una historia diez, pero eso se debe a que esta historia pide a gritos más páginas, contarnos más de sus protagonistas, y dejarnos saborear más de la relación entre Imogen y Blake. Vamos, que quiero beberme esta historia de amor completa, y pedirle a Karli Perrin que si le apetece escriba más de una historia de amor así, porque el mundo necesita de su risa, de su fe, de su ternura. Joder, es que ya era hora de que una novela romántica se dejara de dramas, ¿sabéis? no me hace falta que los protagonistas hayan sufrido lo indecible para que yo les adore, eso solo depende de cómo sean, y de si quiero abrazarlos y protegerlos, y con Imogen y Blake me ha pasado, no es que me haya enamorado perdidamente de ellos, no, pero sí que me han gustado mucho. Imogen y Blake hacen una pareja preciosa, pero lo mejor es que ambos se salen de los tópicos, los dos son increíblemente divertidos, y a la vez, tremendamente serios, y a mí me ha encantado esa combinación. Y la dulzura que desprenden es maravillosa. Y esa naturalidad, esa espontaneidad, esa química que fluye entre los dos... me ha encantado.

Imogen me ha gustado mucho, es una protagonista divertida, encantadora, abierta, optimista, soñadora, tierna, dulce, fuerte. Es genial y punto. Y Blake es un encanto, es romántico, mucho, pero también, serio, y divertido, y leal, y tremendamente sexy, y tiene algo que sabe a magia, será su optimismo que me ha robado más de una sonrisa, su descaro. Imogen y él hacen una pareja perfecta, que aún tiene mucho por enseñarnos, pero que ha empezado con muy buen pie, al ritmo perfecto, ni lento ni rápido, y con la suficiente emoción, como para que yo suspire y no pare de soñar. La química que ambos comparten es innegable, toda esa atracción entre los dos es natural, espontánea, real, y maravillosa, y yo he disfrutado de ella muchísimo. He adorado cada conversación suya, cada toque, cada aspecto de su cita, todo lo que se decían, y todo lo que no, y sobre todo, me ha encantado la sencillez y la naturalidad de su relación. No hay nada forzado o apresurado en esta historia de amor, es tal y como debe ser, cargada de buen rollo, de una química explosiva, y de un sentimiento muy dulce y tierno. Y también está toda esa expectativa, sobre los besos, las caricias, sobre quién dará el primer paso y cuando, pero sobre todo, he adorado sus conversaciones, el doble sentido en sus palabras, la ternura y el buen humor que desprendían, la honestidad de cada mirada, el lento palpitar de sus corazones, y ese sentimiento que solo iba in crescendo, convirtiéndose en algo más, amor....
 
 

Me ha gustado mucho The gift, lo admito, Karli Perrin me tenía hechizada, no paraba de hacerme reír, de robarme sonrisas, de llenarme el pecho de un sentimiento cálido y esas mariposas volaban y volaban, y me dejaban con una maravillosa sensación. Qué bien sabe reír, que bien sabe soñar, que bien sabe amar, que bien sabe encontrarse con una historia como The gift, un precioso y divertidísimo cuento de amor, y que bien sabe encontrarse con dos protagonistas como Imogen y Blake, reales, encantadores, maravillosos. Y que bien sabe encontrar una historia de amor que sabe a navidad y que solo se alimenta de aquello que es cotidiano, de la vida misma, de la magia de las pequeñas cosas, del bueno rollo y las ganas de vivir, soñar y amar. En serio, The gift no es solo un titulo, o un pequeño relato navideño, es una obra dulce, que se merece más páginas, y más, más, más. ¡Y lo digo, me ha encantado Karli Perrin y quiero perderme de nuevo entre sus páginas, pero esta vez quiero más de Imogen y de Blake y de una historia de amor tan dulce, y deliciosamente divertida!


¿Los personajes secundarios? Me ha gustado mucho Hannah, y los amigos del novio de Hannah, e incluso las elfas de navidad, y me he quedado con muchas ganas de saber más de ellos, de conocerlos mejor. Seguro que todos tienen grandes historias que contar.

Y añadir que me habría gustado que Karli Perrin hubiera mimado más esta obra suya, que le hubiera dado las páginas que se merecía, que se hubiera deleitado más con los personajes secundarios, que prometían ser geniales, y por supuesto, que hubiera entregado más y más de Imogen y Blake y también de su divertida historia de amor. Quiero más, más y más. Y por ello no la he adorado de principio a fin, porque no es redonda, porque solo nos entrega el principio de una divertida historia de amor, ¡y yo exijo la historia completa de Imogen y Blake! 
 
¿Como pega? Debo nombrar una escena hacia el final del libro, que se quedó en un susto, pero que me puso el corazón en la garganta, y que fue como "dios, no". Pero bueno, es solo eso, un susto que Karli nos da, y un momento después lo soluciona y todo bien, pero siento que sin esa escena, The gift habría sido más bonito. Esa escena la sentí muy forzada, muy fuera de lugar, lo admito. No pintaba nada en este relato.

Pero todo lo demás de este pequeño relato me ha gustado, los protagonistas, el tono de humor, las risas escondidas entre sus páginas, el optimismo a raudales que desprende Karli, la dulzura de este amor, la impresionante química entre Imogen y Blake, su jueguecito de palabras, sus miradas incendiaras, la ternura rebosante de sus corazones, el principio de esta encantadora historia de amor, y también, adoré que no hubiera dramas gratuitos, que simplemente nos dejara reír y soñar y deleitarnos con una historia cotidiana pero con la magia de la navidad, con ese canto de amor bañado en risas y muy buen rollo, con la complicidad de unos protagonistas leales y fuertes y divertidísimos y geniales. Quiero más de The gift, seguro que a Karli Perrin ya se lo habrán dicho, pero merece la pena repetírselo, y también merece la pena leer esta pequeña obra, este corto y divertido suspiro de alegría y amor. ¿La felicidad? Karli Perrin sabe muy bien lo que es, y lo transmite maravillosamente bien en este cuento navideño.
 


Por último debo hablar de esta escritora, de Karli Perrin, porque me ha gustado mucho como escribe, sus letras han sido una maravilla, no he podido parar de leer, ha sido como encontrarme metida en una preciosa historia de la que no quería desprenderme, tanto buen humor ha sido contagioso, y me he sentido muy feliz leyendo este pequeño relato, me ha gustado mucho como maneja las emociones y sabe hacer reír al lector, pero también soñar, y sentirse en una nube. Quiero ya mi dosis de ternura. Quiero más de Imogen y Blake. 

Karli Perrin desprende algo más que buen humor, ¿sabéis cuál ha sido su truco para hacerme tan feliz? El amor por la vida que desprenden sus páginas, y la naturalidad y la sencillez de esta historia de amor. Y estos dos protagonistas, naturales y con encanto. Y esa complicidad entre ambos.

Me ha encantado como se conocen nuestros protagonistas, nunca más volveré a ver al señor y la señora Santa Claus sin acordarme de ellos, y esa primera cita, ¡que preciosidad! Blake y sus ganas de enamorar a su chica, e Imogen y sus ganas de responder a cada mirada y a cada palabra. La química entre estos dos ha sido algo ma-ra-vi-llo-so. ¡Qué historia de amor más dulce! ¿Perfecta? No. ¿Bonita y sencillamente divertida, natural, encantadora, y muy divertida? Si. ¿Que pide a gritos MÁS? También.


¡Un beso a todos, os amo!

Mire - Mayu.

24 de mayo de 2014

The Start of Us (No regrets, #0,5) de Lauren Blakely.


¡Buenas noches a todos queridos lectores! ¿Qué tal estáis?
Yo os traigo hoy la reseña de la última novela que he leído... la precuela de la bilogía No Regrets, donde podremos conocer como empezó la difícil historia de amor entre Trey y Harley, el sexy tatuador y la explosiva chica virgen...

THE START OF US (NO REGRETS 0.5#) DE LAUREN BLAKELY:

 


Con The start of us he saboreado por primera vez las letras de Lauren Blakely. Tengo que admitir que estaba deseando probar algo de esta autora, y esta era la historia de Lauren que más me llamaba la atención. Lo admito, me pierden los tatuadores, y no hay demasiados protagonistas de novela romántica que se dediquen a ello. Sí, hay muchos protagonistas que llevan tatuajes, pero nunca son ellos los artistas, así que cuando veo una novela con un protagonista tatuador, ¡a por ella voy!

The Start of Us es una novela cortita, que se lee en un momento, y yo ya sabía cuál era el final. ¿Y que queréis que os diga? Me gusta que la autora no abuse del drama y no separe trágicamente a los protagonistas. Si, Harley y Trey terminan diciéndose adiós, después de vivir un día muy intenso y apasionado y bonito y placentero y desinhibido juntos, pero no es un final que te haga querer llorar locamente, no. ¿Y por qué? Pues porque lo vivido por Trey y Harley no se convierte instantáneamente en amor, solamente se gustan, hay algo personal fluyendo entre los dos, pero nada lo bastante especial como para que duela en el momento de la separación. Eso en primer lugar. Y en segundo lugar, porque Lauren nos adelanta una pincelada de la siguiente novela, y allí vemos que dicha separación no podrá ser, pues los dos coincidirán al día siguiente en rehabilitación de adicción al sexo.

Tenía muchas ganas de leer The Start of Us, porque su trama, aunque no parecía increíblemente original, al menos si parecía interesante, y ¿quién sabe? Quizás encontraba aquello tan diferente y especial que yo andaba buscando. ¿La realidad? The Start of Us no ha cumplido mis expectativas. No me ha enamorado nada, solamente me parece una novela corta que se lee en un suspiro y que resulta entretenida. Pero nada más. Yo no he conectado absolutamente nada con los protagonistas, ni con su historia, y las letras de Lauren Blakely no han sabido llegarme. Y claro, me siento terriblemente decepcionada. Sé que leeré la siguiente novela, porque quizás entonces cambie mi opinión, y porque promete ser explosiva, diferente, y muy interesante, e imagino que también sea, sensual y romántica, y oscura.
 

 
The start of us me ha resultado demasiado triste y melancólica, he echado en falta mas ¿felicidad? Si. También he echado en falta mayor intensidad emocional. Y sobre todo, naturalidad. Me habría gustado que Lauren hubiera sido menos misteriosa y hubiera dejado hablar más claro a sus personajes, y por supuesto, que les hubiera dejado más libertad, ser mas ellos mismos y actuar mas espontáneamente, porque durante todo el relato los he sentido como aprisionados, ocultándose demasiado de la mirada del otro.

Durante todo el relato, Lauren deja caer pistas sobre los personajes, pero a veces resultaban contradictorias, y se hacían confusas. Además, no parece muy coherente que una protagonista virgen pueda ser una adicta al sexo, y además, ¿una acompañante de lujo? ¿Y un protagonista que adora acostarse con mujeres que le doblan la edad? ¿De verdad estamos hablando de Harley y Trey? Pero entonces, ¿de dónde nace la atracción entre Trey y Harley? Si ambos son lo opuesto de lo que por lo general buscan.

Me habría gustado que Lauren Blakely nos hubiera dado más explicaciones, nos hubiera contado más de la historia de ambos protagonistas, y también que ya en ese primer encuentro hubiera habido más... ¿chispas? Una atracción de esas que te hacen no poder apartar los ojos y que te revolucionan el corazón. Obviamente, Trey y Harley viven un intenso y curioso día justos, pero en ningún momento se imaginan darle al otro una oportunidad. Vamos, que enamorarse no entra dentro de sus planes. ¡Y bien por ellos! porque no, no se enamoran.

Yo creía que los protagonistas se enamoraban en The start of us, y no es así. El amor no surge, y aunque la atracción sexual entre Trey y Harley esta ahí, no es explosiva o bella.


 
Joder, me da rabia no haberme enamorado de The start of us, pero sobre todo, de sus protagonistas. Pero, ¿qué le voy a hacer? No he conectado nada, pero nada de nada con Trey y Harley, y así se me ha hecho imposible sentir nada especial por ellos. Me caen bien, lo admito, pero nada más. Y su historia ha tomado senderos que yo no me esperaba, no ha sido lo suficientemente hermosa, ni intensa, ni espontánea, ni significativa. Sobre todo por lo que digo, ambos temían contar demasiado, temían ser libres, y llorar y amar sin censuras, y no se lo podían permitir, y era como una extraña sensación, pues ambos querían entregarle al otro algo que jamás le habían dado a nadie, un pedazo de sus almas, pero a la vez, sin dejar de protegerse y resguardarse dentro de sus corazones rotos.




Trey y Harley hacen una pareja peculiar, de esas que esconden secretos que podrían acercarlos, pero no, ellos no pueden hablar libremente, soñar juntos, llorar por lo que han perdido, sonreír ante ese nuevo respirar, no, ellos deben permanecer callados, deseando entregarse el corazón, y negándose al mismo tiempo. Trey y Harley viven uno de esos comienzos un poco incómodos, al principio no saben bien que contarse, y después, cuando ya lo saben, no se atreven a alzar su voz y a abrirse al otro, solo saben que necesitan ser algo más, convertirse en dos personas diferentes, y encontrar en el otro la esperanza de un mañana, pero no pueden hablar de quienes son ni de lo que podrían significar el uno para el otro si solo se dieran una oportunidad, no, ambos prefieren conformarse con unos fugaces momentos juntos, con un placer robado al tiempo, y con un recuerdo bonito, que deberá sostenerles hasta que se hayan curado de esa adicción al amor y al sexo que ambos sostienen tener. ¿Sorpresa que les da la vida? Que ese último instante de sexo y amor, ese primer encuentro, no será el último, pues deberán ser compañeros en rehabilitación. ¿Será entonces cuando se enamoren? ¿Solo sucederá cuando se deseen con desesperación y no puedan tocarse, cuando la vida les obligue a abrirse y a arrancarse hasta el último vestigio de orgullo y miedo?


Lauren Blakely escribe bien, hay momentos en que sus letras significan algo más, en que tienen algo que casi te rozan, pero Lauren no ahonda lo suficiente, prefiere dotar a sus letras de un tono de melancolía y esconderlo todo sobre sus protagonistas, a arriesgarse a contar mucho y emocionar a raudales.

Quizás por eso no ha logrado emocionarme, conmoverme, hacerme reír, llorar, o amar con sus palabras. Porque Lauren no quería contar demasiado. Quizás si sorprender y entretener. Pero no quería abrirnos el corazón de sus protagonistas. Pero entonces, ¿por qué añadirle tantas pistas a esta novela, por que dar tantos datos confusos, tantas contradicciones en una misma obra?

Quiero leer YA, The thrill of it, aunque solo sea para comprender a Harley y Trey y dar sentido a sus sentimientos, emociones, recuerdos, actos, y represiones. Y para ver si esta vez, si se enamoran.  Quizás con una novela más larga Lauren logre lo que no ha logrado con The start of us.

Por último, avisaros de que la historia de Trey y Harley no termina en The thrill of it, sino en Every second with you. ¿Qué nos depararán ambas novelas?





¡Besos!

Mire - Mayu.

23 de mayo de 2014

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT


Criadas y señoras es una novela demasiado especial, que no se puede definir con palabras. Allá voy :).

CRIADAS Y SEÑORAS DE KATHRYN STOCKETT:



Ha sido sorprendente lo que he encontrado entre sus páginas, esa es una de las palabras que definen esta novela, sorpresa. Yo no me esperaba nada de lo que me he encontrado en Criadas y señoras, y todo ha sido duro, y maravillosamente especial. Tierno, emocionante, conmovedor, y precioso, y doloroso a momentos. Sinceramente, no tengo una obra con la que comparar esta novela. No ya solo por el género al que pertenece esta obra, en el que admito que prácticamente nunca me aventuro, pero con esta obra creo que hacerlo ha sido todo un acierto. Pero no es solo eso, Criadas y señoras es una obra única y especial, tremendamente humana, y sencillamente conmovedora. Esas son las otras palabras que definen esta obra.

Lo que más me ha gustado ha sido su facilidad para llegarme adentro. Kathryn Stockett no necesitaba decir más que unas pocas palabras y esa naturalidad suya me llevaba a reír, a llorar, a amar, o a odiar, lo que se terciara. Sin duda, me ha parecido una gran escritora, que sabe conmoverte, tocarte, y que lo hace con absoluta naturalidad. He llorado leyendo esta novela, a veces era de rabia, o de dolor, pero también de pura emoción, de alegría, ¿sabéis? Como el eco de la libertad.

Criadas y señoras es una novela especial, que sabe a vida, a pequeñas cosas, a gritos valientes, a ecos tiernos, a abrazos de chocolate, a golpes de diamantes, a látigos en la piel. No todo lo que esconde esta novela es bonito o sencillo u optimista, porque es la vida, sencillamente, en toda su realidad, con sus virtudes y sus defectos, con las elecciones que hacemos, con los errores, los aciertos, las traiciones y el pulso valiente del corazón, esa fuerza que nace de no se sabe donde pero que lo transforma todo, y como no, es una novela muy dura por su ambientación, por el momento que nos describe, por ese tremendo racismo que se respiraba en 1962 en Mississippi, EE.UU.

Es una obra de la que no es sencillo hablar, pero me ha llegado muy adentro, y estoy segura de que la releeré, y me ha encantado haberla descubierto gracias a la biblioteca, y gracias a haberla encontrado en sus estanterías, haberle dado una oportunidad. Y también tengo muchas ganas de ver la película, de la que he oído muchas cosas buenas, y yo solo espero que sea tan especial y conmovedora y tierna, y dura, y sencillamente humana, y emocionante, como la novela.

Tengo que admitir que he tenido el corazón en vilo durante toda la lectura de esta novela, pero no era para menos, y me la he bebido, fue empezarla y engancharme a ella, necesitar leer más, necesitar respirar más de estas protagonistas tan especiales, y de esa historia, que como una montaña rusa, se va abriendo paso entre sus páginas.

Criadas y señoras es una novela preciosa, sí, mucho, también muy dura, pero sobre todo, tan natural y tan conmovedora... Yo no podía creerme como Kathryn Stockett conseguía llegar tan adentro de mí y hacerme derramar tantas lágrimas, así, en un segundo, sin pensarlo, sin pretenderlo.

Sin duda, esta es una de mis mejores lecturas de este 2014, ha sido una obra increíble, y la única pega que le pongo es que a día de hoy no haya una segunda parte, porque ese final es triste y a la vez esperanzador, es como la libertad, y no sé, yo necesito más de estas protagonistas tan valientes, y que tanto me han dado, porque entre sus páginas he sentido cada filo de su corazón, cada pequeño hecho de sus vidas, sus virtudes, sus defectos, todo lo que las hacía únicas, especiales, todo lo que las hacía luchar, protagonistas como estas no se olvidan, quizás no me hayan enamorado perdidamente, pero si me han llegado al corazón, las he sentido en mi pecho, y ojala pudiera cobijarlas, pero, ¿sabéis qué? Mejor las dejo en libertad, solo que no quiero, ni quería despedirme de ellas.

Cuando iba llegando hacia el final de esta novela, no quería acabar sus páginas, no quería abandonar a protagonistas tan valientes, y que todavía, tienen tanto por decir, porque esa es la cuestión, Skeeter, Minny, y Aibi, tienen todavía tanta vida por delante, y tanto por contar, y yo quiero formar parte de ese viaje, no quiero poner y final con ellas, quiero esa segunda parte, quiero ver como Skeeter se convierte en una exitosa periodista, quiero ver como se enamora locamente de alguien que la ame con libertad y respeto, quiero ver como sus ideas empiezan a hacerse eco en ese nuevo mundo que representa Nueva York, quiero ver como sus libros le roban el corazón a las personas, como el eco de su alma se hace un hueco en el mundo; quiero ver como Minny cambia su propia vida y la vida de sus hijos, quiero ver como encuentra la paz trabajando para esa familia que ahora, en cierto modo, también es la suya, quiero ver como todo ese dolor que desborda su corazón empieza a desaparecer, y como esa felicidad que la esquivaba, empieza a rodearla, impregnando algo más que sus creaciones culinarias; quiero ver como Aibi abre los brazos ante esa nueva aventura en su vida, ante ese mundo que por fin parece abrirse para ella con tantas promesas, quiero ver como vuelve a sonreír, quiero ver las maravillosas sorpresas que le traerá la vida, quiero ver como las personas llegan a su vida, pero esta vez, para quedarse.

Quiero ver más de ellas, ¿no veis que ya las echo de menos? No son personajes de una novela, no son el eco de unas letras, son personas reales, que podrían haber existido, que seguramente existen. Aibi, Skeeter y Minny están vivas, se escapan del papel, y sus ideas, sus metas, sus gritos de libertad, sus palabras soterradas en un papel, sus almas, desbordan cada página de Kathryn Stockett, y me hicieron lanzar más de un suspiro, y querer llorar y bailar al mismo tiempo, ¿sabéis? Porque Skeeter, Aibi y Minny son de esa clase de heroínas que se te quedan dentro, no son tremendamente perfectas, no son increíblemente adorables, pero son reales, y son maravillosas, son encantadoras, y viven su vida con un corazón que aún ahora, me sigue emocionando y conmoviendo, aún ahora, mientras las rememoro, quiero llorar, porque quizás no sean, lo más bonito del mundo, pero si son un amor y se merecen cada instante de felicidad, se merecen todo el éxito, todo el amor, y toda la libertad que este mundo pueda ofrecerlas. Se merecen una vida donde el miedo no exista nunca más, donde las barreras no las hagan sentir pequeñitas, donde el mundo no sea todo blanco y negro, y nunca mejor dicho. Estas tres maravillosas protagonistas, se desafiaron a sí mismas, y con su lucha, aprendieron mucho más de lo que esperaban, y al final, como lectora, también me enseñaron mucho. Sin duda, su lucha y sus pasos, y su valentía, es digna de aplaudir.

Yo las he adorado, ¿cómo no hacerlo? Quizás no siempre han tomado las mejores decisiones, pero, nadie lo hace, nadie hace de su vida un eco perfecto. Todas ellas aprenden al vivir, tienen dudas, tienen miedos, pierden, ganan, se equivocan, aciertan, se rompen, y vuelven a recomponerse, desafiando al mundo, al dolor, con su fuerza, su valentía, su humanidad, su dignidad, su libertad, su optimismo.

Lo que más me ha gustado de esta obra ha sido el maravilloso tono con el que Kathryn Stockett ha hilado esta historia, nunca demasiado suave, pero tampoco nunca demasiado dura, siempre en el borde, siempre en ese equilibrio perfecto. Siempre con una sencillez y una emotividad deslumbrantes, con una naturalidad que en verdad me ha asombrado. Lo mismo me encontraba sonriendo, riendo enormemente, como me desbordaban las lágrimas y un nudo se apoderaba de mi corazón, ha sido una lectura de lo más conmovedora y emotiva, y dura, y tierna, y humana, y emocionante, y todo gracias a ese don que tiene Kathryn Stockett para hacerte sentir cada palabra, para llevarte a un mundo que se supone solo estaba hecho de ecos y palabras, pero ella logra darle un toque tan especial a esta obra tan dura y emocionante, que es imposible no sentirse dentro de ella.

Y las protagonistas, Skeeter, Aibi, y Minny, las tres me han gustado, y poder escuchar sus voces, que sus narraciones se fueran intercalando según lo requiriera el momento, ha sido algo genial, y además, que Kathryn lo ha hecho de forma que nunca querías despedirte de la narradora que estaba emocionándote con su voz y con sus palabras, pero a la vez, la impaciencia y el deseo de leer más te llevaban a descubrir más de las otras narradoras. Ha sido difícil porque lo que digo, había momentos en que en verdad no quería abandonar a tal protagonista, pero también necesitaba reencontrarme con la otra. Tenía yo el corazón dividido entre estas tres protagonistas, y también, con la cuarta protagonista, que aunque no narra y no podemos escuchar su voz, es también uno de los grandes aciertos de esta obra, Celia.

Me ha encantado como le ha dado vida Kathryn a sus personajes, porque en serio, son personas reales, que se alejan de los tópicos, y no hay ni un solo personaje desdibujado en esta obra, ninguno está ahí "porque sí", todos tienen su papel en esta novela, y todos, son vitales para Criadas y señoras, incluido la mala malísima, la mismísima Hilly.

 Obviamente, mis personajes favoritos no pueden ser otras que mis cuatro heroínas: Skeeter, Aibi, Minny y Celia, porque todas, a su manera, se sienten perdidas, y están llenas de fuerza, y tienen mucho que ofrecer al mundo. Todas ellas hacen algo por cambiar su mundo, por dejar de oír todas esas voces que las aprisionan y las encasillan, y las quieren condenar a un rincón, todas ellas se levantan, a su manera, desde la sutileza, y alzan la voz, y luchan por su dignidad, por su libertad, por su alma. Por lo que se merecen.

Son cuatro protagonistas a las que les he cogido un cariño inmenso, no lo voy a negar, todas ellas tienen historias tristes a sus espaldas, todas ellas lo han pasado mal, pero también, han acariciado la felicidad entre sus dedos, porque la vida es así, un gran cumulo de pequeñas y grandes cosas, y sin duda, estas cuatro mujeres son todo un ejemplo, sobre todo Aibi y Skeeter, por las que admito sentir una predilección enorme, que fue creciendo página a página.

Aibi y Skeeter son mis favoritas, Skeeter porque es la más cercana a mí, en cuanto a sus metas, deseos y personalidad, y porque me ha sabido mal como un idiota rompe y rompe su corazón y ella debe recoger los pedazos de su alma hasta encontrar su fuerza, y ese grito de su corazón que solo pide amor y libertad, y Aibi porque es toda una madre, porque es tan profundamente cálida, porque es como el sol, porque es tan paciente y sabia, no sé, ambas tienen algo que me ha llegado más profundamente que Minny y Celia, o bueno, que cualquier otro personaje de esta novela. Y eso que Minny me ha sorprendido, porque yo adoraba su lengua afilada, y según vas descubriéndola, entiendes que es una mujer muy vulnerable, que soporta demasiado, y que ya es hora de que se rebele, y Celia, ay, Celia, puede parecer superficial y tonta, pero cada paso que da tiene un sentido, y en el fondo, es solo una mujer que aún sigue siendo una niña y que necesita que la devuelvan su fuerza y su fe en sí misma. Y la pequeña a la que cuida Aibi, también me ha llegado al corazón, Chiquitina, me la comería a besos, porque en serio, es un amor, y espero que todos los días de su vida, se repita a si misma lo buena y hermosa y valiente que es. Chiquitina no es la hija de Aibi, pero sí lo es emocionalmente, y yo he adorado a esta niña al ver lo mucho, muchísimo que amaba a su Aibi, y como no tenía miedo a decirlo en voz alta. Es un elenco de mujeres impresionante, sin duda.


En conclusión: Criadas y señoras es una obra preciosa, dura a momentos, tierna, emocionante, y MUY conmovedora. ¿Y he dicho ya que amo a mis protagonistas? Son unas heroínas, y este libro es una maravilla gracias a ellas, Skeeter, Aibi, y Minny ♥♥♥. *Estoy muy emocionada por esta novela, y me alegro muchísimo de haberle dado una oportunidad*. ¡Quiero llorar de pura emotividad, y quiero YA una segunda parte! Señorita Kathryn Stockett, ¡me encanta!


¡Un beso enorme!

Mire - Mayu.